A partir del año 1999, se inicia en Venezuela un proceso de cambio y transformación, orientado a la construcción de un Estado democrático y social de derecho y justicia, fundamentado en los principios de universalidad, equidad y resguardo de los derechos sociales. El Estado venezolano, como garante de este proceso, adquiere el gran compromiso de proveer las condiciones favorables, que aseguren el derecho a la vida y a la salud, incorporando bajo este proceso, los enfoques de: equidad de género, etnia, territorio y clase social, con participación activa y protagónica de la comunidad.
Los enfoques en cuestión, cumplen con el mandato constitucional contenido en sus artículos 83 y 84 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, (CBRV), en tal sentido se hace necesario asumir una nueva concepción de la salud, con una visión holística, orientando sus acciones hacia un proceso de construcción colectiva, donde el rol de la comunidad resulta relevante en la planificación, ejecución, control, seguimiento y evaluación de acciones.
Según el nuevo modelo de la Organización Mundial de la Salud (OMS 2001), la Atención en Salud tiene un enfoque bio-psico-social, no lineal y regresivo enmarcado en la Clasificación Internacional del Funcionamiento y la Discapacidad (CIFD), donde se habla de discapacidad con términos en positivo desde el punto de vista de la persona proponiendo la intervención fisioterapéutica desde todos los niveles de atención en salud.
La Salud es parte de la vida cotidiana de la población, tanto del individuo como de los grupos y comunidades, por ello la necesidad de formación de profesionales con un perfil fisioterapéutico adecuado a la atención de las demandas de las personas con y sin discapacidad, ajustado a las características individuales, grupales y comunitarias; capaz de entender que la población organizada, es el principal actor de la salud pública y tiene en última instancia, la responsabilidad de los medios colectivos de protección de la salud de sus miembros, incluidas las actuaciones del estado, como su principal instrumento institucionalizado.
La formación de los profesionales de la salud, debe estar enmarcada dentro de un contexto que responda a las necesidades del entorno al que pertenece la casa de estudios formadora, que esté en concordancia con las demandas de los grupos sociales y comunidades y que vaya de la mano con las políticas del estado en materia de salud y de educación.
En estos términos, la propuesta del programa nacional de formación, específicamente en Fisioterapia, se orienta a satisfacer la demanda de talentos en el sector salud que transformen el concepto de enfermedad en salud y calidad de vida, atendiendo así los derechos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como los lineamientos generales contemplados en el Proyecto Nacional Simón Bolívar 2.007 – 2.013, donde se contempla el modelo de sociedad para el presente milenio.
En tal sentido, el Estado Venezolano asume el compromiso de saldar deudas sociales, planteando cambios mediante el desarrollo de estrategias orientadas al fortalecimiento de la atención en salud en un área fundamental que demanda la transformación en procura de metas para el mejoramiento de la calidad de vida, con miras al logro de objetivos que superen las brechas de atención existentes.
La Salud es parte de la vida cotidiana de la población, tanto del individuo como de los grupos y comunidades, por ello la necesidad de formación de profesionales con un perfil fisioterapéutico adecuado a la atención de las demandas de las personas con y sin discapacidad, ajustado a las características individuales, grupales y comunitarias; capaz de entender que la población organizada, es el principal actor de la salud pública y tiene en última instancia, la responsabilidad de los medios colectivos de protección de la salud de sus miembros, incluidas las actuaciones del estado, como su principal instrumento institucionalizado.
La formación de los profesionales de la salud, debe estar enmarcada dentro de un contexto que responda a las necesidades del entorno al que pertenece la casa de estudios formadora, que esté en concordancia con las demandas de los grupos sociales y comunidades y que vaya de la mano con las políticas del estado en materia de salud y de educación.
En estos términos, la propuesta del programa nacional de formación, específicamente en Fisioterapia, se orienta a satisfacer la demanda de talentos en el sector salud que transformen el concepto de enfermedad en salud y calidad de vida, atendiendo así los derechos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como los lineamientos generales contemplados en el Proyecto Nacional Simón Bolívar 2.007 – 2.013, donde se contempla el modelo de sociedad para el presente milenio.
En tal sentido, el Estado Venezolano asume el compromiso de saldar deudas sociales, planteando cambios mediante el desarrollo de estrategias orientadas al fortalecimiento de la atención en salud en un área fundamental que demanda la transformación en procura de metas para el mejoramiento de la calidad de vida, con miras al logro de objetivos que superen las brechas de atención existentes.
Comentarios
Publicar un comentario